Es un hecho en la ciudad de Valencia la existencia de COLONIAS FELINAS consolidadas en cada barrio: gatos y gatas sin propietario, que se agrupan compartiendo territorio y alimentación,  cuyo hogar es la calle. Estas colonias felinas suponen un control natural de plagas de otros animales (pequeños roedores, cucarachas,…). No obstante, son numerosas las quejas de los propios responsables de colonias y del vecindario, por alimentadores “incontrolados”, que dejan restos de comida de cualquier origen y manera, con la consiguiente suciedad, mal olor e insalubridad.

Se propone la colocación de puntos fijos de alimentación y agua en espacios públicos (solares y jardines de propiedad municipal), dentro de estructuras en forma de caja, en la que exista un orificio para que los animales entren y una puerta para que las personas alimentadoras acreditadas puedan disponer alimento en su interior. Estas estructuras pueden ser de diferentes materiales como madera, fibra de vidrio u hormigón y tienen que ser resistentes e impermeables, de forma que ese alimento no sea utilizado por otras especies animales -como las palomas- y que las inclemencias del tiempo no deterioren el pienso.

En determinados puntos puede ser necesario colocar, además de un punto de alimentación, una zona de refugio para los gatos. En estos puntos se puede instalar una estructura de mayor tamaño, que facilite el refugio de los animales, además de ofrecer  alimento.

Junto con la esterilización de los miembros de las colonias felinas (para el control de la cantidad de gatos de cada colonia), las personas voluntarias responsables de las mismas, y acreditadas como tal por el Ayuntamiento de Valencia con su carnet y protección de la Policía Local, se encargan a diario de la alimentación y agua de los felinos de las colonias correspondientes, conforme a un protocolo municipal de buenos usos.

Con ello se consigue maximizar el bien común, reduciendo quejas y molestias vecinales, y mejorando el espacio público, al integrar estos puntos en el paisaje urbano y/o ajardinado,  así como aumentar la calidad de vida de estos felinos. De este modo se canaliza la solidaridad de las personas responsables de colonias felinas urbanas, y la convivencia entre el vecindario humano y el felino.

La dotación y ubicación de este equipamiento/mobiliario se realizaría en colaboración con los técnicos de la Delegación de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Valencia conforme al censo de colonias felinas en el distrito correspondiente y participación de las personas alimentadoras acreditadas en dichas zonas, que son quienes mejor conocen la problemática vecinal en cuestión, y los lugares a los que acuden los gatos a alimentarse.